Deteniendo el movimiento de líquidos con un profoto Pro B2

Cuando se habla de profoto siempre se viene a la cabeza la imagen de fotografía de moda. Siempre me han gustado las fotos de líquidos. Hace poco me hice de un profoto prob2 para usarlo para mis trabajos y también como parte de los equipos en arriendo y como una de las características relevantes del equipo son sus tiempos muy cortos de destello ( hasta un 1/7400s a mínima potencia ) se me ocurrió probar que pasaba al fotografiar líquidos. El diagrama de iluminación fué bastante simple, una luz atrás para la transparencia de los vasos y una arriba para brillos especulares y evitar el uso de reflectores para control de contraste.

Para lograr el tiempo más corto posible el generador estaba al mínimo, lo que da una relación de potencias de 1:2 entre la luz principal y la de relleno. Aún a mínima potencia los diagragmas de trabajo oscilaron entre 11 y 16, lo que me permitió sacar el máximo partido a la óptica de la cámara. Estas diagragmas de trabajo se consiguieron gracias al uso adecuado de los reflectores en las unidades de flash, cosa que es simple de hacer con los cabezales profoto ya que permiten desplazarlos hacia adelante y atrás lo que permite ubicar de mejor manera los puntos de mayor eficiencia en cada reflector.

El setup para fotografiar no fue más que una mesa de melamina blanca y un fondo blanco. El resultado fotográfico fue el siguiente:

©Nadjar

©Nadjar

Ahora bien, si bien es cierto que las fotos y la iluminación están muy bien, lo relevante de esta prueba fue verificar si ese tiempo de destello era adecuado para este tipo de fotografías. En general el equipo fue capaz de congelar gran parte del movimiento, hay algunas zonas en las que el movimiento no está completamente detenido. Especialmente en las zonas más extremas de la formación de agua. Esto en parte se explica por las diferentes velocidades a las que se desplazan las diferentes partículas de agua debido a la masa que puedan tener. Pero aún así el cuerpo principal de agua ha logrado ser congelado sin haber hecho ningún esfuerzo adicional al momento de tomar las fotografías. En la siguiente imagen se ve un detalle de una de las fotografías de la sesión

©Nadjar

Si bien es cierto que un tiempo más corto ( 1/12000 o 1/20000) lograría congelar esas zonas se puede recomendar el uso de este equipo para estos fines ya que el resultado es bastante satisfactorio sobre todo para un equipo que no ha sido construido con tomas de líquidos en la mente de los fabricantes.

Por otro lado una técnica que ha adquirido gran popularidad para hacer este tipo de fotos es usar flashes portátiles que tengan regulación de potencia, para mi gusto el que resulta ser más versátil para ese uso es el nikon sb800. En 1/64 o 1/128 de la potencia se consiguen tiempos que oscilan entre el 1/20000 y el 1/30000, lo que es excelente para el congelado, pero las potencias son bajísimas lo que termina en diafragmas de trabajo del orden de 5.6, estando los equipos a 20 o 30 cm del liquido, lo que plantea varios inconvenientes, los equipos se mojan ( con el consiguiente riesgo de deterioro), no hay posibilidad de luz de modelado ( al usar el pro B2 con el mainsdock se pueden tener funcionando los modelados ) y las fuentes pueden estar más lejos lo que permite tener mayor flexibilidad a la hora de iluminar.